Licores

Un Licor es una bebida alcohólica destilada dulce, con sabor a frutas, hierbas o especias y algunas veces con sabor a crema. Los licores derivan de las plantas medicinales que normalmente eran preparadas por monjes. Posteriormente fueron también conocidos como elixires, aceites, bálsamos y finalmente como licores. Las propiedades curativas que se le atribuían realmente era que no se detectaba su alto contenido alcohólico y así se lograban propósitos poco habituales.

La diferencia entre el licor y otras bebidas alcohólicas no es fácil, porque en la actualidad muchas bebidas alcohólicas están disponibles en sabores dulces. La mayoría de los licores tienen menos grados de alcohol que el resto de bebidas alcohólicas como por ejemplo los aguardientes, aunque algunos licores pueden alcanzar hasta 70 grados.

Existen distintos tipos de licores dependiendo de su elaboración: licores en los que una sola hierba predomina en su sabor y aroma, los que están elaborados a partir de una sola fruta y los producidos a través de la mezcla de hierbas y frutas.

Para hacerlos aún más interesantes y atractivos al paladar, los licores incluyen una importante cantidad de azúcar que es agregada de manera artificial y se suma al sabor que ya tiene la fruta. Debido a su particular sabor los licores están hechos para tomar en pequeñas cantidades, ya que además de tener un alto grado en alcohol son más pesados y concentrados en términos de densidad. El licor puede ser producido fácilmente de manera artesanal.

Los licores pueden tomarse solos, durante o después del postre o pueden ser usados en cocteles o en la cocina.

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