Vinos de Bodegas Toresanas

El origen de Bodegas Toresanas se remonta a 1980, aunque no es hasta 1997 cuando contó con instalaciones propias ante las posibilidades de desarrollo de la Denominación de Origen Toro. La bodega se encuentra en la localidad de Toro, Zamora, centro neurálgico de la denominación.

Cuenta con dos plantas una de ellas subterránea para conseguir mantener la temperatura y humedad a los niveles correctos y elaborar vinos de máxima calidad.

Dispone de 20 hectáreas de viñedos propios de tinta de Toro de más de diez años de edad. El terreno es arcilloso ideal para el cultivo de este tipo de uva. Las variedades de uva autorizadas son: Tinta de Toro, Garnacha, Verdejo y Malvasía.

La familia Sanz consolida su apuesta por los vinos de Toro con esta bodega. Sus nuevas instalaciones suponen un afianzamiento en una zona conocida y estudiada desde hace décadas, permitiendo así la elaboración de vinos en el solar de la tinta de Toro. Una variedad que protagoniza distintos tipos de vinos caracterizados por la alta expresión de todas sus tipologías.

La incorporación de modernas tecnologías en las bodegas toresanas ha permitido extraer al vino todos los aromas que de forma natural posee y que antes, quizá por exceso de temperatura, se perdían.

Se ha equilibrado el alto porcentaje de alcohol que la tinta de Toro proporciona, adelantando ligeramente la vendimia. Existe un elevado control de tiempos de maceración y de la temperatura de fermentación. De este modo se ha logrado eliminar la aspereza que antes tenía.

Los vinos de Toro han encontrado el equilibrio que tal vez les faltaba, pero sin renegar de su fuerte personalidad, ni de su graduación alcohólica, cualidades que siempre le han definido y diferenciado de los demás. Las técnicas empleadas en todo el proceso de elaboración, así como el proceso de conservación, tienden a obtener productos de la máxima calidad.

Vinos con fuerza y personalidad propia.

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